• Ce texte se réfère principalement
    aux notions suivantes

Glossaire


Haut de page

Matrices de civilización, La Paz, 2008.

Parte I

Bolivia - Matrices de civilización - Sobre la teoría económica de los pueblos andinos

4. Diferencia de propiedad, Pueblos Qullana — occidental y la Constituyente

YAMPARA Simón & Dominique TEMPLE | 2006

[2]

D. Temple :
— Por eso el papel de la ley es importante ; el papel del Estado es muy importante y el papel de la Constituyente es importantísimo. ¿Qué va decir de la tierra ? ¿Pertenece a todos o no ? ¿Qué va decir del aire ? ¿Pertenece a todos o no ? ¿Qué va decir de las aguas ? ¿Pertenecen a todos o no ? ¿Y qué va a decir del fuego, es decir, de las energías : hidrocarburos, gas y otras fuentes ? ¿Pertenecen a todos o no ? Si pertenecen estos recursos naturales a todos, a partir de eso se puede hacer una repartición de las responsabilidades para su uso y encaminar un proceso político. Esperamos que la Constituyente pueda definir un proyecto común.

S. Yampara :
— Eso debería ser, pero es difícil garantizar el accionar de los Constituyentes. Buena parte de los Constituyentes, si bien tienen cara y fisonomía “indígena”, no representan los intereses de los pueblos originarios y de los ayllus, menos son fiscalizados por estos últimos. Ellos, desde la Ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente y su elección, representan los intereses de los partidos políticos, porque es, a través del filtro de los partidos políticos, que han logrado llegar a ser Constituyentes. Ellos, por tanto, tienen una especie de tutores en los ideólogos o “pensadores” de los partidos políticos. Todos están presionados y encaminados hacia propuestas poco debatidas.

D. Temple :
— ¡Si ! pero todos pueden hablar.

S. Yampara :
— Puede ser. Claro que pueden hablar, pero quizás en un diálogo de sordos.

D. Temple :
— ¡No ! ¡Ni mudos ni sordos ! La palabra del pueblo se entiende y uno no se puede jugar con esta palabra fácilmente. Si el pueblo habla fuerte, la Constituyente va a respetar al pueblo, no va ir en contra del pueblo. Si no habla fuerte el pueblo, entonces los que hablan más fuerte que él, evidentemente, latifundistas u otros, van a imponer su ley. ¡Que el pueblo hable ! Y, ahora, que sea por tu voz o la voz de otros, pero que hable. ¡Se escuchará esta voz !

S. Yampara :
— ¡A ver ! Aclaremos : no son “sordos ni mudos”, los Constituyentes “indígenas”, sino que su voz va como a saco roto. Los otros son los “sordo-mudos”, pero tampoco se les puede echar la culpa a ellos. Lo que actúa y está en juego son dos matrices civilizatoria-culturales, dos lógicas y paradigmas de vida diferentes. Esperemos que la razón y la inteligencia encaminen a los Constituyentes y las cosas se traten por consenso y complementariedad de opuestos y no prevalezca el rol de la tutoría de los jefes, de los caciques políticos o las ideas de sus asesores.

D. Temple :
— Entonces haremos otra revolución en otro país…

S. Yampara :
— No se. Depende de cómo se entiende la revolución. Yo prefiero encaminar el t’inkhu y el pachakuti. Tal vez eso, sea un tanto lento. ¡Mira ! pero hay elementos. Yo sigo pensando que continuamos encontrando otros valores, como la lectura de las matrices civilizatorio-culturales y paradigmas de vida que pueden ser vectores que iluminen el proceso, pero todavía hay rodaje de tiempo relativo de la Asamblea Constituyente. De ese andamiaje, hay que ir viendo cuál es el proceso que va seguir o tomar curso. No es fácil desmontar, de un golpe, todas las estructuras y pensamientos coloniales, los códigos jurídicos constitucionales, civiles, penales… todo lo que existe de la economía política y jurídica establecida y hasta de justicia. No es fácil de desmontar. Sin embargo, una buena ocasión es la Constituyente que, precisamente, ha sido planteada por los pueblos originarios/indígenas, desde la cultura de la convivencialidad y la oposición de contrarios en una dinámica complementaria.

D. Temple :
— Es la ocasión de dar los principios. Luego el trabajo es de los especialistas, de los legisladores : actualizar o modificar las leyes existentes para que respetan los principios de la Constitución. La Declaración de 1789 tiene 16 artículos no más ! El día que se ha dicho, en Francia, hace ya 50 años, que las mujeres tendrían el derecho de ser elegidas y también de votar en las elecciones, cantidades de reglas tuvieron que ser modificadas para acordar la ley con el nuevo principio constitucional. En los principios se puede decir que todos los hombres tienen derecho a la existencia y a la vida y también a los bienes que garantizan a la existencia y la vida. Los bienes naturales son claros : el aire, el agua, la tierra y el fuego pero, evidentemente, no se trata de decir cómo se materializa la cosa en cada lugar. Aquí el modo de producción es la tierra y allá el mar, etc. También se puede decir que todos los hombres tienen derecho a los bienes sociales creados por la humanidad como son la salud, la información, la educación etc.

La Constituyente tiene que hacer la lista de estos bienes fundamentales y, luego, precisar cómo se distribuyen o se atribuyen estos bienes en forma gratuita o mediante alocaciones monetarias. Entonces, si la educación es gratuita, el Estado tiene que pagar a los profesores. Pero es evidente que la educación tiene que ser dada a los pobres como a los ricos, es decir, que se tiene que ser gratuita. Es un servicio de reciprocidad pura que dan los profesores, porque reciben un equivalente fijo que no depende de la oferta y de la demanda y tampoco se puede reducir su prestación a un valor de cambio.

La Constituyente tiene también que precisar cuáles son los bienes que hay que distribuir en forma gratuita y los que necesitan una mediación monetaria, porque hay bienes que no pueden ser redistribuidos a todos, siendo el hecho que tocan solamente a algunos. Por ejemplo, la atención que se debe a los niños, toca solamente a las famillas que tienen niños y se redistribuye mediante una alocación especial que se llama, en Francia, las alocaciones familiares. Por encima de las alocaciones particulares, que se distribuyen a unos u otros, hay la alocación universal, porque todos, sin distinción, tienen que sobrevivir en la sociedad, sin estar en la obligación de llegar a ser ladrones o delincuentes o pasar bajo del yugo del patrón. Es más, cada quien tiene el derecho de movilizar sus capacidades propias para trabajar en la sociedad.

S. Yampara :
— Pero, hasta el momento, la tierra, si bien por la matriz civilizatoria ancestral, es considerada como Pacha-mama, por tanto, parte de la propiedad universal, pero no significa lo mismo, para los administradores del Estado ni los políticos, quienes están más preocupados de dar valor material y monetario a la hectárea de tierra que, precisamente, corresponde a la otra matriz civilizatoria : a la occidental y del sistema capitalista.

D. Temple :
— Pero has dicho que es derecho de la Pacha mama !

S. Yampara :
— ¡Es ! Pero es un principio del sistema de los ayllu-marka. Esto no está legislado por Bolivia. Esto es así, porque el descubrimiento de América ha sido un encubrimiento de la estructura y pensamiento de la cosmovisión convivial de los pueblos andinos que, hoy, salen a la luz, gracias a las fuerzas y energías del pachakuti.

D. Temple :
— ¿Por qué ?

S. Yampara :
— Porque los valores de la colonización se impusieron y pretendieron homogenizar y universalizar la lectura del pensamiento europeo acerca de la propiedad privada. Al hacer esto, encubrieron los valores del otro sistema.

D. Temple :
— Yo se. Pero hace tiempo que hemos hecho un esfuerzo para que cambie esta actitud reaccionaria. Primero, los campesinos han cambiado su punto de vista sobre los comuneros de los ayllus. Han respetado, cada día más, el derecho a entenderse como indígena y luego comunitario. Se ha reconocido las tierras de los ayllus. Se ha reconocido también las responsabilidades de las autoridades tradicionales y la noción de territorialidad y también de territorio y no sólo de propiedad colectiva. Ese movimiento crece cada día y va a crecer más. No creo que estemos, hoy, en el mismo entorno que en 1952.

S. Yampara :
— Si bien eso es cierto, pero la situación colonial y la colonialidad persiste.

D. Temple :
— Yo creo que no tenemos que ser pesimistas. Si hay proposiciones inteligentes y argumentadas con explicaciones claras sobre los principios, no van a rechazar. La mayoría va aceptar.

S. Yampara :
— … hay que trabajar en eso…

D. Temple :
— … falta una reflexión profunda sobre el tema.

S. Yampara :
— Pero aquí hay una especie de tabú, de estigma, prejuicio, en la relación “indígena”-no indígena. Lo indígena se considera como lo peor y atrasado, por este estigma. Cuando las propuestas nacen de los indígenas, ya de por si, es casi muerto. Las ideas propuestas pueden ser refrescantes e innovadoras pero, por el prejuicio colonial, se relativiza o se descalifica. Ahora, puede ser que no sean suficientemente elaboradas, o no este en el formato occidental, pero, bueno. Allí, en esos espacios, nacen ideas y pensamientos orientados al cambio de la situación colonial. Sin embargo, no se valora. Los doctores, los curas, los señores coloniales, los encubren. Ellos hacen creer que sólo ellos son portadores de la verdad. Por lo general, los intelectuales de la “colonialidad del saber” crean estos estigmas de que el “indio no piensa” ; sólo ellos tienen esta dote y están autorizados para pensar y pensárselo para el indio. Esto es lo que perdura. Sin embargo, yo estoy conciente que los Qullana aymara-qhichwa [políticamente los kataristas-indianistas] somos “semilleros y sembradores”, pero aún no “cosechadores”, pues lo que hoy se esta hablando de la lectura étnica y clasista, del pluralismo ya habíamos planteado a fines de los años 70 y principios del 80 y la gente de izquierda tardo mas de cuarto siglo en digerir algo, ahora sacan ellos como sus propuestas, pero los Qullanas están mas allá, las lecturas matriciales, la reconstitución y consolidación de ayllus-markas y del nuevo Estado del Qullanasuyu por ejemplo.

D. Temple :
— Quizás eso sigue en tu región, no se. Pero, fuera de este microclima boliviano, eso ha cambiado. En Europa y en las organizaciones internacionales hay más respeto, para el punto de vista de los pueblos originarios, que antes, incluso los doctores de la Sorbona están en dificultad si no hacen el esfuerzo de escuchar y entender lo que se dice frente a ellos, por parte de los pueblos originarios, por el hecho de que hay un nuevo medio de comunicación que supera a los tradicionales que ellos manejaban : el Internet, en el cual todo el mundo puede hablar sin distinción de raza, de estatuto, de titulo o de riqueza ; donde sólo queda, finalmente, lo que tiene una cierta calidad en lo que se piensa y dice. Por este medio, desaparecen los poderes de dominación del pensamiento de los unos sobre los otros y queda solamente lo mejor de lo que se dice y que se comunica rápidamente de los unos a los otros.

S. Yampara :
— Pero eso : “lo mejor de lo que se dice” no son parte del conocimiento y los códigos jurídicos de los pueblos Qullana, como el derecho universal. Estos no están legislados por los Estados latinos. Eso ¿qué es o qué quiere decir ?

D. Temple :
— Pero, actualmente, hay una Constituyente para hacerlo. Lo que me gusta es que en el sitio Internet de la Constituyente, la Constituyente ha publicado, de su propia iniciativa, un texto tuyo que tu no has enviado a la Constituyente ! Entonces ella hace hasta tu trabajo o lo hace mejor que tú ! Solamente tenemos que decir las cosas : la Constituyente recibe y escucha, siendo el hecho que la Constituyente quiere escuchar. Quizás, en la Constituyente, las relaciones de fuerzas no estén a favor de estas ideas, pero…

S. Yampara :
— De acuerdo. Una cosa es el sitio Internet de la Constituyente, que no se si los Constituyentes conocen y leen, y otra es la realidad del debate de los Constituyentes que, hasta ahora, están entrampados en las reglas de juego de la Constituyente. Esto nos hace afirmar que no hay ambiente ni correlación de fuerzas políticas favorables…

D. Temple :
— … no será en favor de esas ideas, quizás. Eso no lo sabemos, pero, para saberlo, hay que hablar y jugar la partida…

S. Yampara :
— ¡De acuerdo ! Estamos destinados a jugar. Vamos a jugar, pero en el entendido que la Constituyente sea la expresión mayoritaria de los Constituyentes…

D. Temple :
— … positivamente, no de manera negativa. No diciendo : “el otro está actuando de manera negativa”, porque con la actitud negativa no se puede avanzar. Además, con actitud positiva se puede perder, pero se puede ganar. Con una actitud negativa no se puede ganar y, entonces, seguro que se va a perder.

S. Yampara :
— ¡A ver ! Con ese optimismo empezáramos a hacer. Pero, de todas maneras, hay necesidad de profundizar el debate. Todavía no está suficientemente claro la diferencia entre el derecho universal de la propiedad versus el derecho privado ! ¿Por qué prevalece, hoy en día, el derecho privado en los Estados, en la orientación de las constituciones políticas ?

D. Temple :
— Mas o menos. Por ejemplo, los hidrocarburos en Bolivia estaban privatizados. Hoy no lo son más y son del dominio del Estado.

S. Yampara :
— Pero aquí viene el problema del carácter del Estado y los que ejercen el poder.

D. Temple :
— Pero el Estado ha tomado estos hidrocarburos en nombre del pueblo boliviano. Es una prueba que el movimiento histórico no va sistemáticamente en la dirección de la privatización. A este nivel (porque hay otros niveles) es la propiedad universal que se impone al derecho privado.

S. Yampara :
— Pero aquí hay dos problemas. Uno, el carácter y la orientación del Estado. Realmente ¿es algo que favorece a los pueblos ? Y el otro, ¿es que los pueblos no tienen otras formas de organización, no necesariamente la del Estado ? Entonces, aquí, hay que debatir el carácter del Estado. Porque el Estado es una organización, así como la propiedad privada, que han venido de la otra matriz civilizatoria. En nuestra matriz ¿qué tipo de organización hay ? Aquí hay que ver cómo cambiar, como el juego de la oposición de contrarios, hacia un bienestar y armonía como paradigma de vida. Transitoriamente, podemos llamar Estado, Estado con pueblos y naciones y sectores mestizos y criollos, como hemos planteado. Pero, hay otros que están planteando un Estado plurinacional. Aquí están las propuestas paradigmáticas acerca del tipo de Estado. Pero, yo creo, que en el fondo hay otra. ¿Por qué no hablar de redes de ayllus-markas en las tierras altas y de tentas-tekoas en las tierras bajas, con autonomías administrativas como forma de organización y avance ? ¿Por qué no se puede encaminar este proceso ? ¿Cómo ser parte activa del nuevo Estado ? ¿Cómo avanzar de la forma Estado Nación a redes autónomas de organizaciones andino-amazónicas ? ¿Por qué los pueblos Qullana no se sienten parte del Estado, a pesar de tener algunos representantes en el gobierno e, incluso, un Presidente aymara ? Históricamente, siempre han sido excluidos por los poderosos que han manejado el Estado. Entonces ¿cómo saber que esta nueva forma de Estado no es una nueva trampa para los pueblos Qullana ? En la mayoría de los casos, los pueblos, con su lucha, recuperan procesos, para que otros grupos se reciclen en el poder, acceden al gobierno y se apropian de los recursos naturales en provecho privado. Recordemos ¿qué ha pasado con la Revolución de 1952 ? Después se han nacionalizado las minas, pero ¿cómo han surgido nuevos Patiños, nuevos Hotschilds, nuevos Aramayos y uno de ellos es Gonzalo Sánchez de Lozada, ¿Qué podemos decir al respecto ?

D. Temple :
— Hemos cambiado de tema

S. Yampara :
— Pero tiene que ver con la organización Estatal y el sistema de propiedad.

D. Temple :
— ¡Ojo ! Es el tema de las instituciones y de la constitución. Quizás podemos hablar de eso…

S. Yampara :
— … tu dirías en otro momento…

D. Temple :
— … por otra entrevista. Es un problema que va hacer surgir otros conceptos : etnia, lengua, historia, etc. Es un problema difícil. ¿Cómo se construye un Estado, y para quién ¿Quizás podemos ver este tema ?

S. Yampara :
— Habría que ver, porque se están tejiendo ambas cosas. Porque, a partir del carácter del Estado, se va ir fijando el carácter y tipo de propiedad y el tratamiento de la propiedad y no va ser primero la propiedad y después el Estado. Eso es la lógica ! La lógica, por lo menos, con la cual estamos trabajando.

D. Temple :
— Podemos ver. Porque la propiedad es una cosa bien definida, pero lo que es un Estado, una nación, una etnia, un grupo social o una forma social, no está bien definido : es un problema difícil, pero podemos discutirlo.

S. Yampara :
— Pero ¿para qué o quiénes trabajamos ? ¿Dónde está el horizonte de este derecho universal y de la propiedad privada ?

D. Temple :
— Por el momento, el Estado es una cosa que existe y entonces trabajamos con lo que existe. Si proyectamos una definición nueva del Estado, eso se puede hacer, pero no es lo que existe. Lo que existe, el Estado actual, nos da la oportunidad de una Constituyente. Esta Constituyente nos da la oportunidad de definir algunos conceptos fundamentales.

*

Pour citer ce texte :

YAMPARA Simón & Dominique TEMPLE, "Diferencia de propiedad, Pueblos Qullana — occidental y la Constituyente", Bolivia - Matrices de civilización - Sobre la teoría económica de los pueblos andinos , 2006, http://dominique.temple.free.fr/reciprocite.php, (consulté le 22 novembre 2017).

Haut de page