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Matrices de civilización, La Paz, 2008.

Parte I

Bolivia - Matrices de civilización - Sobre la teoría económica de los pueblos andinos

9. Información y fuentes de información con Qamasa

YAMPARA Simón & Dominique TEMPLE | 2006

La Información

D. Temple :
— El otro problema, si el primero es de decir que todos los pueblos han podido encontrar lo universal a través de su Imaginario particular, el otro problema, digo, es que el principio de reciprocidad puede concretizarse en estructuras diferentes. Estábamos hablando del Compartir pero también del Convite y también de la Comunión. Solamente para decir que hay tres modalidades de lo que llamo la Reciprocidad Binaria, es decir, con dos partes, y colectiva, es decir, que una parte es unos y la otra los otros. Entonces se puede decir que esta Reciprocidad binaria y colectiva tiene tres subdivisiones : la Comunión, el Convite y el Compartir. Pero no hay cantidades de estructuras de base ; no hay un montón. Son, un poco, como los átomos en la clasificación de Mendeleief. Con estas estructuras de base se puede hacer numerosos sistemas, como con los átomos se puede hacer varias moléculas. Pero los átomos son pocos y las estructuras de base también son pocas.

Jacqueline Michaux y sus compañeros han publicado un libro al respeto. Entonces no voy a desarrollar este tema, porque se puede encontrar en Bolivia este tema en este libro. Lo único que voy a decir aquí es que hay estructuras de base que pueden funcionar juntas y otras que no pueden funcionar juntas. Por ejemplo, una estructura de base, como el Compartir descentralizado, no puede funcionar, al mismo tiempo y en el mismo lugar, con una estructura de base como la Redistribución centralizada. Entonces se ve muy bien, a partir de eso, que se puede construir sistemas diferentes ; es decir, también sociedades diferentes que son todas humanas pero con diferencias esenciales. Las que tienen esa estructura de base centralizada, van a tener un espíritu religioso monárquico u oligárquico. Las otras, que tienen una estructura de Compartir, van a tener también un espíritu religioso, pero más democrático. Las unas tendrán una teología monoteísta, las otras lo que se puede decir animista. Por eso hay problemas que no son solamente cuestiones de Imaginarios diferentes, como cuando uno se representa el bien por el viento del sur, porque el viento del sur es bueno para el cultivo ; cuando otro se representa el bien por el viento del norte, porque en su país es el viento del norte el que es bueno para el cultivo. No es una cuestión de imágenes. La cuestión de las imágenes diferentes, para decir las mismas cosas esenciales, es un problema que puede resolverse fácilmente. Pero lo que es más grave es que los valores humanos, producidos por un sistema de reciprocidad, son diferentes de los valores humanos producidos por otros sistemas de reciprocidad y también del valor producido por el sistema de intercambio. Si la estructura de base es diferente, determina un sistema diferente. El problema viene a ser importante, cuando las estructuras de base son incompatibles. Entonces, a pesar del hecho que hay pocas estructuras de base, desgraciada o felizmente, eso no se, hay diferentes sociedades humanas, al nivel de la esencia de la humanidad. Es decir, que hay humanidades diferentes. Y eso es un problema que no se puede solucionar, si no tenemos la inteligencia del hecho que el principio de reciprocidad puede realizarse en varias estructuras de reciprocidad.

S. Yampara :
—  Puede desarrollarse en varias estructuras. Pero entonces ¿qué es lo que impide, aquí, que se desarrollen al mismo ritmo las estructuras de reciprocidad en reciprocidad y con las de intercambio ? Aquí hay una especie de competencia entre Matrices civilizatorias y sociedades. Una Matriz opta por el valor de intercambio para prosperar ; muchas veces, para crecer, invaden espacios o se imponen o hacen competencia para anular a su competidor y ser exitoso. La otra Matriz opta por el valor de la reciprocidad para vivir bien ; pero, estos, actúan muy pasivamente, convivencialmente, no invaden, no imponen, cultivan valores humanos en interacción con lo ecológico y piensan que van actuar como ellos, con el oxigeno del pulmón conectado al corazón — taqi chuyma — y el sentimiento de la vida para encaminar y dar respuesta al paradigma de vida.

D. Temple :
— ¡Claro ! lo has dicho tú mismo : el progreso de la reciprocidad es al nivel espiritual, es asunto de corazón, como dices. Entonces el espacio en el cual se desarrolla es infinito, no hay limitaciones. Pero si, por el contrario, tú elijes un sistema materialista, que da la primacía a lo material, entonces no puedes hacer inversiones sin perjudicar al otro, por esta razón simple : que las cosas materiales son limitadas y entonces esta limitación te pone en la obligación de luchar por la propiedad de estas cosas. Lo material induce el poder de dominación, cuando lo espiritual, no. Lo espiritual no induce el poder de dominación o, si lo induce, es que ya está preso de lo Imaginario. Creo que, además, el Occidente ha descubierto que, por la transformación del trabajo humano en cosa material, es decir, en mercancía, ha descubierto, digo, la posibilidad de tratar el trabajo como una fuente de poder material. Por la reducción del trabajo humano en mercancía, ha encontrado la posibilidad de acumular este trabajo y, luego, de multiplicar su potencia por la explotación del hombre, después, por la colonización, que es una forma de dominación muy arcaica y, por fin, por la mundialización de la explotación que es mucho más eficaz.

S. Yampara :
— Aquí parece haber un problema. Resulta que el que hace el trabajo manual, corporal, físico, es el que sufre. Aquí se plantea el problema de la dimensión del trabajo intelectual y material. Parece que aquí se diferencia la intelectualidad. ¿Será que sólo él trabaja con inteligencia ? ¿Será altamente inteligente ? ¿Dónde queda la inteligencia en el trabajo físico, corporal, manual ? Unos podrán decir : bueno, con la inteligencia, con la habilidad, con la sabiduría trabajan. Otros están condenados a trabajar físicamente. ¿Será tan grande la diferenciación ? Lo que pasa es que el intelectual, a su vez, no trabaja con reglas de reciprocidad, sino de acumulación. Estos, en el fondo, aparecen sin trabajar físicamente, acumulando y los otros resultan trabajando para cubrir un doble esfuerzo : el intelectual y su propio desgaste físico. Es decir, para sostener a estos intelectuales que no trabajan físicamente y para su propia subsistencia. Ahora, no se si esto ha tenido que ver con la propiedad privada, en el proceso histórico. Recordemos la época de los señores feudales, las encomiendas, las haciendas y el sistema de trabajo de los esclavos, de la apropiación de la mit’a andina por la colonia, donde se hace trabajar a otros y los “patrones” no trabajan. La diferenciación anterior parece una proyección modernizada de ese sistema, donde hacen trabajar o asignan el trabajo físico a otros, inclusive en condiciones no humanas saliéndose del margen de los derechos humanos. Entonces, después, por exigencias de los movimientos sociales, se discute un poco los derechos laborales. Pero ¿qué es lo que pasa ? O sea, la inhumanidad. Eso de la explotación del hombre por el hombre ¿cómo es que surge ? ¿Sólo con la acumulación privada ? ¿Con la dominación colonial ? O ¿Es algo que viene del ethos de la vertiente social caucásica ? O ¿es que ha surgido de la inteligencia humana ? ¿Qué paso ahí ? ¿Dónde se rompe la estructura de reciprocidad natural y el derecho universal de los cuatro elementos ?. Son cosas que pueden aproximarnos.

D. Temple :
— No se rompe la estructura de reciprocidad debido a la separación entre trabajo manual y trabajo intelectual. No es justo decir que el intelectual no trabaja. Los científicos trabajan mucho. No sólo trabajan mucho, sino que trabajan, tanto como y, a veces, más que los albañiles ! Entonces esta distinción de los que trabajan manualmente de los que trabajan intelectualmente, no me parece pertinente. Todos trabajan. Además, el capitalista no trabaja manualmente, es evidente, pero tampoco trabaja intelectualmente !

S. Yampara :
— ¿Qué hace, entonces ? Aquí hay que aclarar el trabajo de los llamados “señores” feudales y de los capitalistas. Ellos ¿han trabajado y trabajan ?

D. Temple :
— Gozo y placer.

S. Yampara :
— ¿Cómo es que logran… eso ?

D. Temple :
— El asunto es que es hábil. Quizás no es necesario decir que el capitalista es inteligente, pero sí que tiene una pequeña dimensión de la inteligencia muy desarrollada, y es que sabe calcular. La competencia de estos hombres no es la sensibilidad de la inteligencia, sino la habilidad del cálculo en su interés. Tienen una especialización en el cálculo que supera, quizás, a todas las otras actividades de la mente. Es una especialización muy cruel, porque le da el poder de la fuerza material que se resume en la fuerza monetaria y la fuerza militar. Por lo tanto, están privados del acceso al poder simbólico. Tienen estropeada la conciencia afectiva. Son impotentes en la dimensión espiritual. Entonces, creo, que no hay que ubicar la emergencia del sistema capitalista en la división del trabajo, entre manual e intelectual. Además, los científicos, que son casi los especialistas del trabajo intelectual, a veces, están en la obligación de trabajar con el sistema capitalista, que detenta los medios de trabajar, pero sus actuaciones son para todos, las dan a la humanidad entera. En este sentido, son hombres libres que distribuyen su pensamiento a todos, y saben que sus descubrimientos escaparán a los capitalistas, aunque ellos tengan la capacidad de utilizarlas en su provecho, pero el saber humano crece y escapará a los que se atribuyen sus ventajas. Cada uno de los científicos, cuando encuentra una nueva idea, la da a toda la humanidad : no la hace pagar. Si encuentra un salario para trabajar, eso es una compensación de reciprocidad, pero la compensación de reciprocidad no es proporcional a la importancia de lo que descubre. Se le da un salario para que viva, pero el da todas sus fuerzas para descubrir lo mejor que sea, grande o pequeño. Da todo lo que puede, lo que es en lo que estriba el principio de reciprocidad. He dicho que la comunidad de los científicos es la primera comunidad de reciprocidad universal en el mundo. Hay que profundizar eso con los intelectuales que trabajan con el sistema capitalista mismo.

S. Yampara :
— En todo caso, habría que diferenciar lo siguiente : el trabajo de los intelectuales y científicos, del trabajo de los consultores, gestores de desarrollo, los gerentes del sistema. Ahora bien, el científico, si bien está liberado de esto, sin embargo, podemos decir que está frente a procesos de una especie de cuchillo de doble filo. El científico que descubre cosas… puede servir para que la humanidad viva más y mejor, pero también para matar gente y arruinar a la naturaleza.

D. Temple :
— ¡Claro ! Depende de quien se sirve de eso.

S. Yampara :
— Quien lo usa y para qué propósitos.

D. Temple :
— ¿Quien usa la computadora ahora ? ¿La Constituyente o los enemigos de la Constituyente ?

S. Yampara :
— Lo más probable es que estén usando los que tienen esta información ; los más preocupados por el negocio de los recursos naturales, es decir, la gente que idea las acciones de las transnacionales. Pues, todo esto cuesta. Lo que restringe su acceso a la gente del pueblo. Pues toda tecnología y conocimiento tiene su costo y esto cubren los que pueden.

D. Temple :
— Hubo una restricción de la información hasta hoy. Pero hoy no hay más, porque Internet es la información que escapa a todo poder de dominación. Por primera vez en la historia, la información ha escapado a todo poder de dominación. Por lo tanto, es el arma absoluta para la liberación de los pueblos.

S. Yampara :
— Pero sigue siendo, de una otra manera, privilegio de ciertos estratos sociales. El pueblo, donde no tiene servicios de energía eléctrica, línea de teléfono, además del equipo y la alfabetización en los diversos programas, sigue sin poder acceder y en un mundo de analfabetismo de este medio…

D. Temple :
— Es por eso que el objetivo primero de todo partido revolucionario, hoy, es dar el acceso a Internet a todos los pueblos de su país. Eso define una estrategia revolucionaria.

S. Yampara :
— ¡A ver ! Esperemos eso, que va tener su propio proceso. En todo caso, en esta parte, se va clarificando de otra manera la diferenciación del trabajo, el sistema de usufructo y régimen de propiedad, el derecho universal y el derecho de los pueblos sobre el territorio, el agua, la energía y el aire.

Ahora me gustaría entrar en otro tema, el tema de las Matrices civilizatorio-culturales y su acción en la educación. Este tema de la informática tiene que ver con la Matriz civilizatoria occidental, pero que es tan necesaria en la educación de la gente. Pero, ahora, el problema tiene que ver con los símbolos, el lenguaje, los iconos y una serie de factores que, al final, se parecen a la estructura de los textiles. Por ejemplo, había que decodificar el textil jalq’a y el textil tarabuco. Aquí se nos presentan símbolos y semiótica de ambas matrices. Ahora depende de cómo occidente teje, en este caso, su imaginario de lo material y cómo es que la otra matriz de los pueblos, que no han alcanzado ese grado tecnológico, hace también su imaginario de convivialidad y de la lógica de reciprocidad. ¿Dónde y en qué Matriz civilizatoria debe orientarse la filosofía de la educación ?, ¿Cuál el paradigma de vida que está de por medio ?

D. Temple :
— Yo creo que en la tradición de todos los pueblos hay una estructura de reciprocidad fundamental. Una de esas estructuras, que son pocas, es traducida generalmente en el Imaginario de la filiación. Cuando se piensa en términos de filiación biológica, por ejemplo, se puede pensar en una madre que tiene una hija y esta hija también tiene hija o hijos, o también un padre que tiene hijos, que tienen a su vez hijos. Entonces, no se puede concebir la filiación sin esta reproducción de la generación, lo que induce un mínimo de tres generaciones. Lo importante es que, cada quien, es, a la vez padre e hijo o hija y madre. Cuando uno es hijo y padre o hija y madre, se da la condición de tener en su mente lo que hemos llamado el Tercer incluido. Se puede averiguar que es, en este momento, que se manifiesta el sentimiento de la responsabilidad por su padre y por su hijo. Es curioso que cuando tú hablas del ayllu, haces referencia a una palabra que quiere decir “falo”. Es curioso, porque la palabra falo, significa, por ejemplo en el psicoanálisis, el “Nombre del Padre”. Pero, también, el “Nombre del Padre” es lo que se llama, en varias tradiciones, Dios. Por ejemplo, “Ñande Ru”, entre los guaraníes, es Nuestro Padre, es Dios. Entonces, aquí, hay un valor que es generado por la filiación. ¿Qué es esta estructura, si la sacamos de su Imaginario ? Es lo siguiente : uno que recibe de su padre, tiene que dar lo mismo a su hijo, con la yapa, que es su participación propia, para aumentar la donación de su padre. Entonces, eso constituye el patrimonio y el patrimonio crece de generación en generación. ¿A través de que ? A través de la transmisión de la información. El padre va a permitir a su hijo de ir más lejos que él por la información que le da. La educación toca al modo de la transmisión y la información al contenido que se transmite. Entonces, la información y la educación están ligadas para siempre para aumentar la competencia de cada uno. Esa estructura es la estructura que, a veces, las comunidades prefieren elegir como la más fundamental. Actualmente, hay que reconocer que, por la mundialización tecnológica, la información no viene preferencialmente por la filiación tradicional, de parentesco, la cual es cada día más desusada. Viene de afuera y ya lo sabes tú, porque has dejado la casa paterna y la autoridad paternal para ir a la facultad y buscar, en otra autoridad, una fuente de informaciones diferente de la fuente de información tradicional. Ahora, pienso que esta información, que se encuentra fuera de la información tradicional, está a disposición de todos por el medio universal de Internet. Todos los hombres tienen derecho a esa información y son los más jóvenes, que muestran mayor habilidad para manejar Internet, los que vienen a ser la fuente de informaciones más importantes para sus propios padres. La filiación queda, pero invertida de sentido. Todos, cualquiera sea su origen, su color, su lengua, etc., todos tienen, hoy, el mismo poder de informarse, porque la información no pertenece a nadie y nadie puede controlarla como antes : es una donación gratuita de la ciencia a la humanidad y, por lo tanto, depende de cada uno nutrir su competencia, relacionándose con el mundo entero.

Por eso es necesario que el Estado asegure a todos el acceso a las becas, la libertad de elegir su vocación y la gratuidad de la enseñanza. Y, más allá, tiene que asegurar la distribución del medio de información, que escapa hoy a todo dominio, que es el Internet. Es verdad que es una fuente diferente a la de la tradición, porque es una donación de todos a todos, cuando la educación tradicional es información dada por sus padres solamente. Entonces, la educación que se recibía por el linaje, probablemente, ahora, esté superada por la educación que viene de la participación en la sociedad nacional o internacional. Lo que va a suceder, al nivel de los valores o de la psicología de la juventud por este cambio, no se sabe.

S. Yampara :
— Esta conexión, de la información con la educación, veo que es muy importante, así como la globalización de la información, pero a través de un medio electrónico que, a su vez, si bien es irrestricta, pero, no descartamos que pueda ser, nuevamente, arma de doble filo.

D. Temple :
— No sabemos lo que va a suceder.

S. Yampara :
— ¡Claro ! Porque también puede ser controlado por los poderosos económicamente. Otra vez, va a ser una especie de cuchillo de doble filo, como en el caso del trabajo de los científicos y las estructuras de los poderes coloniales e imperiales.

D. Temple :
— ¡No, no, no ! Si tú dejas el aparato a los que lo utilizan con ideas criminales, claro, el aparato va servir a sus ambiciones criminales. Pero este aparato está a disposición de todos y, además, el aparato mismo es capaz de hacer, por sí mismo, una selección entre los que lo utilizan. Tiene su propia ética, independientemente de quien lo utiliza, e impone su rigor. Te recuerdas que, en la universidad, tienes que luchar para decir tus ideas, porque los otros pueden impedir que tú puedas dar tus ideas, porque hay puestos de trabajo y jerarquía de poder. Además, el poder político puede elegir las disciplinas y los profesores que enseñan, etcétera. Pero, en el Internet, nadie puede imponer lo que sea. Es solamente la competencia de las ideas que son seleccionadas por los motores de la investigación que ellos mismos obedecen a parámetros neutros. Nadie puede impedirte hablar y, además, la memoria de Internet es casi infinita. Es decir, que lo que se dice es gravado irrevocablemente, lo que es muy peligroso para los que se equivocan y, eso, conduce a un mayor rigor. El Internet no es solamente un modo de información generalizado, sino también un medio de selección y promoción objetivo de las ideas. Es decir, que tu pesimismo no puede justificarse más en el terreno de Internet !

S. Yampara :
— Pero, entonces, surge la duda, pues. Lo que quiere decir que la globalización actúa también a través del Internet, o sea, las identidades de los pueblos, las Matrices civilizatorias, digamos, tendrían mucho menos importancia. ¿En qué quedan los iconos, la semiótica y toda la simbología textilera y lítica, además, de la memoria de la naturaleza y del hombre ?

D. Temple :
— ¡Totalmente falso ! Ahora, se habla en el Internet en inglés y otras pocas lenguas. Pero hace poco la técnica ha permitido la traducción simultanea, automática, en diez y ocho lenguas. Mañana o pasado, podrán traducir en todas las lenguas del mundo, simultáneamente, cualquier mensaje en toda la tierra, es decir, que todas las culturas del mundo podrán recibir todas las informaciones disponibles en el mundo, de manera inmediata y completa. Es decir, que todas las culturas - que tienen una escritura evidentemente - tienen acceso a todas las informaciones del mundo. Y, ahora, se busca el medio de hacer lo mismo para la palabra, incluida la palabra de cada hombre particular !

S. Yampara :
— Pero los signos, los iconos, toda esta simbología cultural, ¿cómo se transmite ? ¿Sólo a través de palabras ?

D. Temple :
— Depende de lo que entiendes por palabra…

S. Yampara :
— … de imágenes…

D. Temple :
— … de imágenes. Hasta hora, las imágenes estaban en la televisión, controladas y condicionadas por el poder. Mañana se van encontrar libres sobre las computadores y nadie podrá seleccionar o condicionarlas. Tú podrás dar y ver las imágenes del Gran Poder en todas partes en el mundo. Si las cosas tienen un valor, que toca el corazón de los otros, todos van elegir estas imágenes por esta razón.

S. Yampara :
— Por ejemplo, me preocupa esta globalización del Internet. ¿Cómo se mantienen la identidad y la riqueza del Gran Poder, en este caso ? ¿Cómo puede ser parte de la anti-globalización y homogeneización ?

D. Temple :
— Se mantiene, porque, a mi perecer, lo que se busca por la información es aprender algo. Y, por lo tanto, el motor del Internet es la búsqueda de lo que no se conoce, lo que es un motor de diferenciación y no de homogeneización. Es la sed de lo que no se conoce todavía ; la sed de información que da su vitalidad a los motores de la investigación. Nadie quiere quedarse en la noche intelectual, sin aprender nada de los otros. La casi totalidad de los hombres quieren siempre informaciones sobre lo que no conocen. Creo que lo que va suceder, en esta anti-globalización que es Internet, es, justamente, aprender lo que no está uniformizado, lo que no está homogeneizado, lo que escapa a lo que imponen los poderes tradicionales que buscan limitar el saber o controlarlo. Se va a dar la palabra a cada uno.

S. Yampara :
— En ese sentido, se podrá decir, entonces, que el Internet es una especie de balanza entre las palabras de diferentes civilizaciones. Va rodando por sí mismo esta balanza, para ver cuál pesa más o cuál tiene mayor valor y peso en la vida.

D. Temple :
— ¡Si ! Pero sin que nunca nada desaparezca…

S. Yampara :
— ¡Accidente técnico ! O ¡catástrofe !

D. Temple :
— Una cosa es la contradicción del sistema occidental con los sistemas no-occidentales. Otra cosa es la construcción de varios sistemas de reciprocidad. El principio de reciprocidad se traduce en algunas pocas estructuras de base diferentes. Pero las combinaciones de aquellas estructuras de base, pueden dar subsistemas diferentes. Un poco como los átomos, por su organización, puede llegar a moléculas diferentes. Por ejemplo, con la estructura de base, que llamamos redistribución, que es una estructura centralizada, se puede hacer pirámides, como las pirámides incas o aztecas. Y con la reciprocidad simple no centralizada, des-centralizada de la red de las relaciones individualizadas, se puede hacer el Mercado 16 de Julio. Pero la redistribución incaica y el Mercado 16 de julio son subsistemas antagónicos.

S. Yampara :
— Esta parte de la reciprocidad centralizada y descentralizada, con otros ejemplos, ¿puedes explicarme un poco más ?

D. Temple :
— El sistema del mercado es un sistema que llamo Ternario porque la relación, la más común y la más simple, necesitan solamente tres personas para conceptualizarlo. Yo te doy, tú das a otro, que me da o devuelve a ti. Pero este esquema se puede generalizar e incluir un número indefinido de concurrentes. Entonces, esta figura ternaria es la más simple. Pero si cada uno da a otro y recibe de otro, eso es descentralizado, no hay centro. Ahora, si cada uno va a dar a la misma persona, un centro, y esta misma persona va a redistribuir a todas : es también una relación ternaria. Pero, hay una sola persona que juega el papel intermediario entre todos : es el centro. Es una organización centralizada. Por ejemplo, el Estado centraliza los impuestos, las tributaciones y, luego, redistribuye los servicios. El Estado es una persona moral central. Pero esta redistribución es algo diferente de la del mercado. En el mercado, cada uno trata directamente con cada uno. Se ve bien aquí que las dos estructuras compiten. No pueden ser, al mismo tiempo y en el mismo lugar. Hay un lugar para el mercado y sus actividades. Hay un otro lugar para el Estado y sus actividades. Son dos instituciones diferentes. ¿Por qué no pueden estar juntas en el mismo lugar y en el mismo tiempo ? Porque la centralización es lo contrario de la descentralización. Nada más. Entonces, según se de uno u otro, vamos a tener dos sistemas distintos. Si se da un papel importantísimo al Estado, como en los Estados comunistas en el tiempo de Stalin, no hay más lugar para el mercado. Hay solamente una redistribución por el Estado. Si se da una importancia inmensa al Mercado, y ningún derecho al Estado, tenemos una sociedad completamente diferente. La China, hoy, está dando más importancia al mercado que ayer. Lo que cambia muchas cosas. Entonces, al interior de la reciprocidad hemos reconocido cinco estructuras de base : con ellas se puede hacer varios sub-sistemas. Pero tú mismo has hecho una importante clarificación dentro de la estructura de base del Compartir que se ha dividido en tres modalidades, por el hecho de distinguir el Compartir, propiamente dicho, de la Comunión y también del Convite por turno. El primero, Compartir es llevar cosas cada uno para sus prójimos y el Compartir sigue de unos a otros. La Comunión es juntar todos los aportes y se redistribuye una parte del conjunto y el Convite, por turno, es que cada uno invita a todos a su turno. Son modalidades de Compartir un poco diferentes pero respetan el principio.

S. Yampara :
— Entiendo que haces referencia a la fiesta/celebración como un espacio de compartir, de acopiar para la comunión y que esto se realiza periódicamente por turno, donde sobresale el apthapi.

D. Temple :
— Cada uno lleva algunas cosas que se comparten con lo que traen los otros, como pasa en el primero de noviembre cuando se celebran a los antepasados. Pero también se puede llevar, cada uno, una parte para todos, uno el pan, el otro el vino, etc., para hacer una comida común que es, luego, compartida igualmente entre todos. En la Comunión desaparece el hecho que las cosas sean dadas individualmente, porque hay más una confusión del todo. Pero están cerca.

S. Yampara :
— ¡Si ! Es difícil diferenciar. Uno puede llevar papa, chuño ; el otro también puede traer charqui y el otro puede traer frutas, pero sumadas estas asociaciones, en conjunto, después se consume. Eso es lo que se llama apthapi

D. Temple :
— Eso me parece Comunión

S. Yampara :
— Tal vez hay el apthapi con asignación y el apthapi sin asignación y cuando tienes asignación sabes que tú tienes que llevar pan, el otro papa y a ti te ha tocado llevar naranjas… En cambio, en el otro, es de voluntad. Todos traen de todo, se junta de todo lo que se dispone para comer y, al final, se comparte. Esto puede ser la diferencia entre uno y otro. Y el tercer caso es, más bien, una rotación : una rotación con visitas : con visita se hace la muyta/rodeo al contorno y muyt’a/acción con el entorno.

D. Temple :
— Pero esas modalidades son del mismo Compartir.

S. Yampara :
— Este es el camino de cultivar valores éticos y cosmogónicos.

D. Temple :
— Es la Matriz. De esa práctica, va a surgir un valor en nombre del cual se va a reproducir la matriz ; porque el valor es eficiente. No es una afectividad que se recibe. Lo has dicho muchas veces tú : ese valor tiene potencia, permite actuar. Lo que va a permitir es reproducir el sistema, pero más : ampliar el sistema, porque por esta fuente se puede ser generoso para otros también ; se puede aumentar la Matriz. Eso se debe a la eficiencia propia del valor. La generosidad toca a gente, afuera de los que han participado en su génesis, y amplifica por ello mismo su radio de acción. Entonces, en este momento, hemos entrado en un segundo nivel : el nivel de la expresión del valor, de la actualización del valor, lo que es más conocido que su génesis. Lo que es desconocido es la estructura productiva del valor, la matriz del valor. La raíz de la flor. La flor tiene semillas. Las semillas son su eficiencia que va a dar nuevas flores, pero antes de tener flor, hay raíces : las raíces son las estructuras de reciprocidad escondidas a la vista, pero que tienes que descubrir, porque la flor no cae del cielo. Parece que cae del cielo, pero no cae del cielo.

S. Yampara :
— ¡Sí ! Eso de la flor es bonito. Metafóricamente hablando, el sistema capitalista nos ofrece la flor y el espejismo que hay que ver. Resulta que el sistema del capital nos muestra el espejismo, traducido en flores, lindas rosas, las mejores flores, pero, sin saber de qué semillas y raíces vienen esas flores. Y seguimos ciegamente. Aquí está el problema.

D. Temple :
— Las flores se ven muy bien en el Gran Poder. Es un campo de flores. Todas estas mujeres y jóvenes que tienen lindas faldas son flores, todas las mascaras son flores. Todo son flores. Pero las raíces son el trabajo de un año, el trabajo de un año de reciprocidad. Las raíces no se ven en el Gran Poder, lo que se ve son las flores. Las raíces son las estructuras de reciprocidad y el trabajo adentro de estas estructuras durante un año. Y es verdad que estas flores tienen semillas. Estas semillas son los valores. Estos valores tienen una eficiencia : van a dar ánimo a la gente para reproducir el sistema y, más todavía, lo que va a hacer crecer el sistema. Este ánimo es la potencia de la semillas, es lo ético, los valores. Y empieza, otra vez, el ciclo por un año más. A los aymara les gustan las imágenes, la imagen de la flor…

S. Yampara :
— … es una metáfora.

D. Temple :
— Es una metáfora de la génesis, para decir que las cosas no están así no más. Se tienen que producirlas. Se produce el valor de intercambio en el sistema capitalista. Pero se producen los valores éticos en el sistema de reciprocidad.

S. Yampara :
— Cuando hablas del ánimo del valor ¿estás hablando del espíritu, del ajayu de los valores materiales ?

D. Temple :
— ¡Claro ! Es el espíritu. Ustedes llaman a eso el ajayu.

S. Yampara :
— Ajayu que da qamasa/energía vital a la vida.

D. Temple :
— Ajayu es la eficiencia del valor, es su eficacidad. La chuyma también es potencia.

S. Yampara :
— Valor en aymara ¿qué sería ?

D. Temple :
— Es la potencia del hombre.

S. Yampara :
— Voy anotar, voy a buscar (…)

D. Temple :
— En el ayni dices que la imagen del valor es la potencia de la masculinidad. Tiene imagen. No se si tiene concepto filosófico, pero tienen imagen muy fuerte de lo que realmente es la potencia, la capacidad ética, no física, de la humanidad.

*

Pour citer ce texte :

YAMPARA Simón & Dominique TEMPLE, "Información y fuentes de información con Qamasa", Bolivia - Matrices de civilización - Sobre la teoría económica de los pueblos andinos , 2006, http://dominique.temple.free.fr/reciprocite.php, (consulté le 24 novembre 2017).

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